lunes, 28 de febrero de 2011

Daniii y su ... sorpresa??

Domingo por la mañana, pronto, muy pronto, Luna acostumbraba a levantarse muy pronto, y nada más abrir la persiana de su habitación cogió el portátil y se metió en Facebook, recordó que tenía que responder a aquel chico del metro, Daniel.

“hola! Pues vale, dime donde y cuando, te dejo mi numero para que me dejes la dirección”



Perfecto, acababa de llegar y ya tenía un chico que quería quedar con ella. Realmente la encanta que la traten así de bien, no como en su “otra vida” como ella llamaba.

No la apetecía nada quedarse en casa, así que cogió sus cosas y se fue a un Starbucks que el otro día vio al lado de su casa.


De camino se la ocurrió que podría llamar a Jazmin para preguntarla si le conocía de algo y esas cosas, pero no contestaba al teléfono.

“ que raro, no la he visto en todo el fin de semana”


“tirorin” un mensaje

“hola Luna! Soy Daniel ;) , bueno, que he pensado que mejor mañana podemos hablar después de clase y qedar otro día, me parece que asi nos conocemos en persona y luego tenemos la cita, nos vemos mañana en el insti”

-          CITAA?! 


 

domingo, 13 de febrero de 2011

la noticia!


-        -   Es una broma?
-       -    De verdad Luna, quiero que vengas conmigo al desfile, yo no tengo ni idea de esas cosas, y mi padre me ha dicho que irán grandes fotógrafos y periodistas… en fin, quieres venir? – dijo finalmente Chad
-         -  Claro! Por supuesto que sii, muchísimas gracias – comentó Luna - Bueno me tengo que ir, gracias otra vez!



Luna salió corriendo, estaba deseando contárselo a su hermano, cogió de nuevo el autobús y, se bajó un par de paradas antes. Necesitaba hablar con Jazmín. La llamó al telefonillo y, nada, no había nadie. Decidió ir a casa, y descansar.
Llegó y fue corriendo hacia su hermano, se lo contó tod.
-           - Felicidades!! De verdad, seguro que lo pasarás genial, cuando es?
-           - En una semana – contestó Luna – estoy suuper ilusionada
                                                                         
se dirigió a su habitación y eligió lo que se pondría para el desfile, estaba deseando que llegara el gran día, Chad la había comentado que todos irán muy arreglados para la ocasión, pero no quería llevar el vestido que se compró con Jazmín,  asi que cogió su vestido negro y unos tacones plateados. se probó el modelito y le añadió un collar a juego.



Se conectó al Facebook y vió que tenia un mensaje: 
 “hola!, eres la nueva, no? Quieres que mañana vallamos a dfar una vuelta?, por cierto, me llamo Daniel, te dejo mas adelante mi numero de teléfono y hablamos, unbesoo”
 A Luna la encantó ese detalle que habia tenido con ella. miró su perfil: era es chico que vió en el metro.



Miró a su alrededor, su habitación todavía no tenía gran cosa, pero cuando estaba a punto de salir, se encontró con una caja alargada que todavía no había abierto: su guitarra. abrió la caja y la puso sobre su cama. 


cogió las partituras y se puso a tocar la cancion de " a new day". otra de sus pasiones era tocar la guitarra, cuando era pequeña la encantaba.


domingo, 6 de febrero de 2011

sabado

Era sabado por la mañana, y Luna tenía preparado todo el día a la perfección: primero iría a ver el mar, haría unas pocas fotos y cogería un autobús para acercarse al centro de la ciudad a comer. Sergio, la dijo que Chad quería hablar con ella mas tarde, asi que lo hablaron y quedaron en el Starbucks de la calle 784 W. Washington St. Tomarian el café y darían una vuelta.


Cogío las cosas que había preparado, y se dirigió hacia el mar: la sensacion de la brisa marina hizo que se estremeciera... recordó a sus padres, y a toda una vida que habia dejado en NY, echaba de menos a su abuelo, y a las chicas del insti. el tiempo se la pasó volando.


Ya era tarde, cogió el primer autobús que vio y llego al centro. No tenia nada que ver con las afueras, era como un mundo aparte, la recordaba a Ny  con los edificios altos, las tiendas… pero tenia lalgo distinto que no sabia muy bien qué era.


Era la hora de comer asi que busco un restaurante y se sento en la primera mesa libre que vio
-        -    Quiere que la traiga la carta madame? – un chico quapisimo de su edad, moreno     con los ojos de un color gris indescifrable se la acercó con una bandeja en la mano.
-         -   Sí, gracias – el chico la guiñó un ojo y desapareció
-         -   Aquí tiene, ah! Por cierto, soy John, encantado
-           - Yo Luna
-         -   Mmm… termino el turno en 10 min. Quieres venir  a dar una vuelta mas tarde??
-        -   Oh! Lo siento, me encantaría pero esque  ya tengo planes para esta tarde
-           - A… bueno , si quieres puedes escribirme tu numero en el móvil
-         -    Si, claro. – torpemente lo cogió y se lo escribió
-          Bueno, y que quieres comer?


Llegó donde había quedado con Chad, y él la estaba esperando.
-           - Hola!, perdón por llegar tarde de verdad, esque me he hecho un lio con el autobús
-           - No importa, tengo que contarte algo…

Jazmín

 
Luna se despertó demasiado pronto y, como no se podía dormir, decidió leantarse para desayunar
-          -  Buenos días hermanita – dijo Sergio
-           - Buenos días Sergio, ¿ que tal ayer?
-           - Bien, bueno, mmm…  ¿recibiste un paquete?
-           - Si! Se me olvidó, llegué a casa y me fui a la cama, ten, aquí esta, junto con las fotos que me pediste.
-          -  Muchas gracias hermanita
-           - Jaja de nada me visto, cojo las cosas y me voy.
-            -Vale, yo ya me voy, adiós!
-           - Adiós – entonces sonó la puerta contra la pared



 Luna sabía que el segundo día de clase en un colegio nuevo era casi mas importante que el primero porque en el primero todos los compañeros de otros años se encuentran después del verano y se cuentan todo lo que no se han dicho; en cambio en el segundo día se empiezan a preocupar por añadir a alumnos nuevos en sus grupitos.
 
Cuando Luna llegó al patio, toda la multitud estaba subiendo las escaleras hacia las clases. 

Una vez arriba, a Luna se le acercó una chica bastante guapa, con el pelo largo y rubio, tenia los ojos grises, alta, delgada… la típica chica por la que cualquier chico lo daría todo.

-          - Hola! Tu eres la nueva, verdad? Soy Jazmín
-          - Encantada, yo soy Lu…
-           - Luna, si, lo se, vas a mi clase, oye, ¿te apetece que vallamos a dar una vuelta después de clase? para que te enseñe la ciudad y eso y asi ya de paso vamos de compras al centro comercial que hay aquí cerca
-           - Oh! Vale, perfecto
-           - Bien… te espero en la puerta principal
-
Después de conocer al resto de profesores y a muchos de sus nuevos compañeros, Jazmín y Luna se fueron al centro comercial mas importante de San Diego: Glasshouse Square. 

-         -   Bueno, y tu ¿Qué tal en el insti? ¿Qué te parece?
-           - Pues bueno, la verdad es que todavía no puedo decir mucho ya que acabo de llegar y eso pero de momento, los profesores tienen buena pinta…
-           - Y has encontrado algún chico mono? – dijo sin rodeos
-           - Se suponía que iba a encontrarme con un chico… Chad, el ayudante de mi hermano
-          -  Chad!?, jaja no sé que habrás visto en él cariño, es mi hermano – Luna se puso roja
-           - No pensemos mal, a mi no me gusta solo me pareció majo los 20 seg que esuve con él
-           - Vale vale entonces me relajaré – la sonrió y se paró en el escaparate de una tienda con la boca abierta  - me he enamorado – unos zapatos rojos con brillantes de tacón muy alto con la firma de Paris – necestio entrar a esta tienda
-     Ahí hay un vestido precioso que me encanta, voy contig
 -  Y mira unos zapatos a juego! Los negros quedarían genial con tu vestido




Luna llegó a casa, cansada, como el día anterior, pero había pasado una gran tarde con su nueva amiga Jazmín. Se probó el vestido con los tacones a juego
-          Precioso – dijo, casi susurrando.


sábado, 5 de febrero de 2011

Chad?

cuando llegó a casa lo primero que hizo fue sustituir su mochila por su bolso y meter la cartera, su camara de fotos, el movil, chicles y algo de maquillaje. 
salió de su habitacion y llamó a su hermano




- hola! que tal el dia?
- bien, bueno como siempre, olle, que me voy a ir a ver la ciudad, todavia no he tenido oportunidad, y era solo para avisarte, quieres que te haga algún recado?
- vale!, mmm... podrias ir a recoger unas fotos?
- claro, mandame la direccion en un sms

- okk, pasatelo bien!
-chao luego nos vemos
- adios!

Luna salió a la calle y empezó a hacer fotos, ella y su hermano habían estado tan influidos por la afición de su padre que terminaron amando el arte de la fotografía.




sonó su movil: ya tenia la calle de la tienda "1023 10th Avenida" debía coger el bus para llegar.






ya era casi de noche cuando Luna regresaba hacia su casa, cuando se topó con un chaval que iba a  toda prisa por la calle, le resultaba familiar, muy familiar. No le dio importancia hasta que llegó a casa. entonces vió que el chaval estaba alli, en el portal de su casa, llamando a su telefonillo.

- se puede saber quien eres?
- ah! hola, eres Luna?? 

- si, soy yo - el chaval dudo con la cabeza, cosa que a Luna no la gusó mucho
- puees, tengo un encargo para ti, me lo ha dado tu abuelo - Luna no se lo podia creer, su abuelo? creía que se habia quedado en NY, y ademas, de que le conocia?
- y tu eres...
- soy Chad, encantado, a partir de aora sere algo asi como tu angelito de la guarda - dijo en tono sarcastico - bueno vale, soy el ayudante de tu hermano, asegurate de que este paquete le llega a tu hermano, bueno adios, te veo mañana en clase!
- adi...! - ni siquiera le dio tiempo de acabar la frase.

subió arriva, cansadisima, y dejó todas sus cosas encima de la cama. La sonó el movil: desconocido.
Pasó de la llamada y cogio su portatil para conectarse al facebook y hablar con sus antiguos compañeros de clase.

Seguidamente se metió a la cama. No tenia nada de hambre ni la apetecia hacer nada. Se encontraba con ese presentimiento extraño de que no tienes nada que hacer y, bueno, mañana habia clase... apagó la luz y se durmió... había sido un dia extraño, no lo entendía muy bien pero lo que deseaba era dormirse para que pasara...

no lo hagas


Como era el primer día de clase, solo tenía que estar en el colegio 2 horas, así que, después de enterarse de todos los horarios y profesores que tendría este curso, Luna cogío sus cosas tranquilamente y salió de la clase en cuanto sonó el timbre.
Se sentía algo incómoda, como era normal, eso de que la miraran cada vez que tropezaban con ella la ponía un poco de los nervios. 

Pero hubo un momento en el que no la importaba que la mirasen…

Estaba pasando cerca de los baños de los chicos cuando de repente… ZAS! un pivonazo pasaba al lado de Luna mirándola fijamente … unos ojazos castaños pero en los que encontraba misterio, eso es lo que más la llamó la atención…


Estaba saliendo del colegio cuando vio al grupo de chicas que estaban en su clase. Pasaba a su lado y todo el grupito se la quedó mirando… mas miraditas…

Llego al metro y esperó a que llegase el tren… se fijó en que al otro lado del anden estaban un grupo de chicos y, el chico misterioso que había visto en el pasillo.
En cuanto ambos coincidieron la mirada pasaron ambos trenes de ambas direcciones y Luna despertó de la fantasía que había tenido.
“Luna, relájate, no empieces otra vez con más jueguecitos, sabes que no debes!

nuevos amigos nueva vida

Era la víspera del comienzo del nuevo curso, Luna empezaba esta etapa en el nuevo colegio cerca de San Diego, lugar donde su hermano habia sido destinado por causas profesionales.
Ella era una simple chica de ciudad, con el pelo castaño con reflejos pelirrojos y ligeramente ondulado. No muy alta y delgada.
Lorena no estaba para nada nerviosa, muchas otras veces había tenido que entrar por la puerta de un nuevo colegio, siendo “la chica nueva”.
Era noche cerrada, no había luna, y eso no se sabia muy bien por qué pero la ponía de mal humor.
Pasaron las horas, y de repente sonó un sonido algo alarmante que hizo que Luna se despertara bruscamente. Automáticamente cogió el nuevo móvil que sus primos la habían regalado, e intentó torpemente, apagar la alarma. Vió la hora que era: Las 7h; nada mas levantarse cogió su albornoz azul y se dirigió hacia la ducha para despertarse un poco.
Al rato dispuso a ponerse la ropa que había elegido cuidadosamente el día anterior.
Se tomó un vaso de zumo y se hizo unas tostadas; Se arregló un poco el pelo, cogió la mochila y cuando estaba a punto de dar un portazo con la puerta se dio cuenta de que había una nota:
“llegaré un poco tarde, tengo que repasar unos pocos informes, suerte”
Su hermano la había informado como ir a su nuevo colegio en autobus, debía coger la línea 1 y en la quinta parada se bajaría.
Todo salió bien, cuando llegó al colegio y vió esos pasillos tan largos con tantas clases a los lados, creyó que se había confundido de lugar, pero no, ese era el sitio en el cual su hermano le había prometido que se quedaría para acabar el bachillerato.
Miró el papelito en el que ponía la clase en la que la había tocado ese año: tercero E .
Preguntó a un señor que suponía que sería un profesor de donde se encontraba su clase-
  -En el piso de arriba, primera puerta a la derecha –dijo con una sonrisa- nos vemos en un rato –añadió.
Lorena se quedó pasmada, le pareció un tipo majo, no tendría más de 36 años, iba con un chándal negro, el que se debía llevar en clase de educación física.
-será el de gimnasia- pensó.
Se dirigió hacia su nueva clase: era algo más grande que la de su antiguo colegio, y estaba vacía. En ese mismo instante, comenzó a sonar una especie de musiquita, y al rato, el sonido de todos los chavales subiendo las escaleras hasta el tercer piso.
Empezó a entrar gente a la clase, algunos ignorándola, y otros haciéndola la estúpida pregunta de: ¿eres nueva?
Se quedó quieta, y en ese momento entró el profesor con el que había hablado anteriormente.
  -Siéntate –dijo a Lorena señalándola el único asiento libre.
  -Bueno, como ya sabéis, me llamo Rodrigo, y este año seré vuestro tutor. Ya que entre nosotros ya nos conocemos, os voy a presentar a Luna, es nueva en este colegio y ha venido porque a su hermano le han destinado a trabajar por aquí cerca... – en ese momento, una serie de susurros se oyen por la habitación.